La Carpio en Costa Rica es un barrio fundado a principios de los años 90, específicamente alrededor de 1993, surgido tras la ocupación de terrenos estatales pertenecientes a la Caja Costarricense de Seguro Social. Esta zona, ubicada en un margen de San José, se desarrolló principalmente debido al asentamiento de miles de personas, en su mayoría inmigrantes nicaragüenses que huían de la violencia y pobreza en su país. La Carpio es reconocida por ser la comunidad binacional más grande de Costa Rica, con aproximadamente la mitad de sus casi 30,000 habitantes siendo nicaragüenses.
La creación de La Carpio se dio a partir de una invasión de terrenos estatales cuando personas buscaron un lugar donde vivir ante la falta de opciones habitacionales accesibles. El nombre del barrio proviene de uno de los principales organizadores de esta toma de tierras. Originalmente la zona era un vertedero y un área con pocas o nulas infraestructuras y servicios básicos, ubicada entre dos ríos contaminados y cercana a un depósito de basura.
En términos de beneficios y aportes, a pesar de las duras condiciones iniciales —pobreza, hacinamiento, falta de servicios básicos como agua potable y educación— la comunidad ha desarrollado un ecosistema autosuficiente y vibrante. En La Carpio hay una variedad de pequeños negocios y servicios, desde pulperías, tortillerías, zapaterías, salones de belleza, hasta ventas de artesanías y alimentos tradicionales, reflejando una fuerte actividad comercial interna comunitaria. Además, hay organizaciones sociales, escuelas gratuitas construidas con ayuda de fundaciones y grupos voluntarios, y festividades que reflejan la mezcla cultural de sus habitantes, destacando las tradiciones tanto nicaragüenses como costarricenses.
La población ha logrado cierta resiliencia y esperanza a través del tiempo, superando la exclusión social y geográfica, y mejorando sus condiciones con apoyo externo en infraestructura educativa y autoestima comunitaria. La Carpio también es un reflejo del aporte económico de sus habitantes a la economía costarricense, al ocupar trabajos en áreas que otros no desean, como jardinería, construcción y cuidado infantil, siendo un pilar básico en esos sectores laborales.
La Carpio nació como un asentamiento informal producto de la necesidad urgente de vivienda para inmigrantes, principalmente nicaragüenses, y ha evolucionado en una comunidad multicultural con comercio, cultura propia, y una marcada capacidad de autosuficiencia y fortalecimiento social, pese a sus dificultades históricas y actuales